El Mundo Invisible queda abierto
Escribir Hispania Obscura me tomó dos años, pero las ideas que terminaron dentro me tomaron más de diez. Hay cosas en ese libro que aparecieron mucho antes de que supiera que estaba escribiendo un libro: notas sobre mitología peninsular, lugares de Madrid que parecían esconder otra ciudad debajo, personajes que todavía no tenían nombre y preguntas sobre qué ocurriría si todas esas historias que llamamos supersticiones fueran apenas la parte visible de algo mucho más grande.
El libro fue publicado por Universo de Letras justo cuando la inteligencia artificial empezó a comerse el mundo. Uno de sus efectos más inmediatos fue llenar el mercado de libros generados en serie, escritos en horas y publicados con portadas igualmente generadas, títulos calculados para una búsqueda concreta y descripciones pensadas para gustarle al algoritmo. A ver, que vender libros nunca fue una meritocracia y la promoción siempre importó, pero lo nuevo es la escala. Ahora un autor novel no compite solo con otros autores que llevan años intentando hacerse un espacio, sino con gente capaz de lanzar diez libros antes del almuerzo y otros diez después de la siesta. Publicar se parece cada vez más a jugar al SEO. Hay que acertar con las palabras del título, la categoría, la descripción, la portada y no sé cuántas piezas más para que Amazon decida mostrarte. La calidad del libro puede importar después, si alguien llega a encontrarlo. Primero hay que convencer a una máquina de que uno existe.
En mi caso la broma fue bastante literal. Unas pocas semanas después de publicar Hispania Obscura, alguien lanzó una serie de libros escritos con IA que usaba exactamente el mismo título. Yo había tardado dos años. Ellos, por lo visto, unas horas. Técnicamente me ganaron por goleada. La nueva serie ocupó las búsquedas y mi libro quedó enterrado en Amazon debajo de una avalancha que podía producir nuevos volúmenes mucho más rápido de lo que yo podía escribir una página que me dejara satisfecho.
Tengo la suerte de no depender de la escritura para vivir. Tampoco es mi única forma de crear. Mi eje principal de expresión artística sigue siendo la fotografía y, en el tipo de fotografía que hago, la IA generativa no juega. Existe la cámara, la calle y algo real que ocurrió delante de mí en un instante. Eso me permite mirar lo que está pasando con los libros sin la angustia de quien necesita ganar la batalla del algoritmo para pagar el alquiler. También me permite admitir algo: ahora mismo no tengo ni el tiempo ni las ganas de pelear contra esa avalancha mientras intento sacar adelante Herensuge, el segundo libro. Tal vez las ganas regresen. El Mundo Invisible lleva demasiado tiempo conmigo como para cerrarlo y fingir que nunca existió. Pero no quiero que se quede congelado hasta que yo encuentre otra vez el espacio para dedicarle dos años.
Por eso he decidido abrir el universo de Hispania Obscura al mundo. Desde ahora es un universo colaborativo, algo parecido a Forgotten Realms de D&D en el sentido de que existe un canon, unos personajes, unas criaturas, unas reglas y una historia de fondo, pero cualquiera puede construir sus propias aventuras sobre ellos. Pueden escribir relatos, novelas, juegos, campañas de rol, cómics o lo que se les ocurra. Pueden hacerlo por diversión o ganar dinero con ello. No tienen que pedirme permiso. La única condición es mantener la referencia a la obra original, y eso.
El canon seguirá siendo el que publique yo, pero no hace falta obedecerlo para jugar en este mundo. Si alguien quiere llevar a Ayala a otra época, inventar una orden de brujas en Megeces o decidir que debajo de una catedral de Popayán existe una puerta al mismo Mundo Invisible, adelante. Mi versión no invalida la suya y la suya no necesita convertirse en la mía. Este universo estuvo hecho de relatos compartidos desde el principio. La mitología funciona así desde mucho antes de que existieran los términos de licencia.
Pueden leer el primer libro y el avance de los nueve primeros capítulos de Herensuge en la sección de libros de mi web. Iré actualizando esa página poco a poco con más información sobre el mundo, sus reglas y su canon.
Y muchas gracias a todos los que leyeron Hispania Obscura cuando todavía era solamente mi libro.